Caracas, Venezuela – En una acción militar sin precedentes desde la invasión de Panamá en 1989, Estados Unidos ha lanzado ataques a gran escala contra Venezuela, golpeando múltiples objetivos en Caracas y otras regiones del país, y el presidente Nicolás Maduro junto con su esposa Cilia Flores habrían sido capturados y trasladados fuera del territorio venezolano, según confirmó el propio presidente estadounidense Donald Trump en redes sociales y voceros oficiales.
Explosiones, golpes y acusaciones directas
El operativo comenzó en la madrugada con al menos siete explosiones reportadas en distintos puntos de la capital venezolana, lo que provocó caos en las calles y alarma entre civiles y militares. Tropas de élite estadounidenses habrían irrumpido en Fuerte Tiuna —la principal base militar donde Maduro reside— y capturado al mandatario así como a su esposa, según la narrativa oficial estadounidense.
Trump describió la operación como “una misión brillante” y anunció que Maduro será acusado formalmente en tribunales de EE. UU. por cargos de narcoterrorismo y conspiración criminal, basados en una antigua inductora de 2020 y un creciente esquema de recompensas que llegó a 50 millones de dólares por su captura antes de los ataques.
Silencio y desesperación en Caracas
Desde el gobierno de Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez declaró que no se tiene confirmación de la ubicación de Maduro ni de su estado de vida, exigiendo pruebas de vida inmediatas y calificando los ataques como una agresión imperialista y una violación flagrante del derecho internacional. Líderes civiles y militares venezolanos han convocado a la población a movilizarse en defensa del país.
Reacciones globales extremas
La intervención ha provocado una escala de respuestas internacionales: gobiernos como el de Cuba e Irán han condenado la acción como un acto criminal, mientras que ciertos líderes regionales han aplaudido lo que llaman la caída de una “dictadura narco-estatal”. Analistas advierten que esta operación puede desencadenar una crisis geopolítica de proporciones históricas en América Latina, con posibles sanciones económicas adicionales y tensiones diplomáticas sin precedentes.
¿Realidad o guerra psicológica?
Aunque los principales medios occidentales han reportado las declaraciones de Trump, la ausencia de confirmación independiente sobre el paradero físico de Maduro sigue siendo un factor de incertidumbre, y habrá que esperar a las ruedas de prensa oficiales convocadas para más detalles. Sin embargo, analistas coinciden en que esta podría ser la acción militar más arriesgada de EE. UU. en la región en décadas, con implicaciones legales y éticas aún por definirse
