El expresidente y dictador venezolano Nicolás Maduro fue trasladado esta mañana ante un tribunal federal en Nueva York, donde enfrenta cargos por narcotráfico y conspiración relacionados con el ingreso de drogas al territorio estadounidense, tras ser capturado por fuerzas estadounidenses en Venezuela en los últimos días.
Maduro, escoltado, esposado y bajo fuerte custodia policial, compareció ante la corte en el Distrito Sur de Nueva York acompañado por agentes federales. Su llegada a la sala judicial se produjo en medio de un operativo sin precedentes que ha marcado la agenda política internacional de las últimas 72 horas.
Las autoridades estadounidenses han reiterado que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados en Venezuela en una operación estadounidense y transportados a los Estados Unidos, donde ahora enfrentan el peso de la justicia penal norteamericana. El presidente Donald Trump ha celebrado la acción como un paso firme contra el narcotráfico y las redes criminales transnacionales.
Mientras tanto, en Venezuela, Delcy Rodríguez ha asumido formalmente como presidenta interina, respaldada por el alto mando militar y la Corte Suprema de Justicia tras la “ausencia temporal” de Maduro en el ejercicio del cargo. Su liderazgo marca el inicio de un periodo de transición bajo presión interna y externa.
La comunidad internacional también reacciona: el primer ministro británico Sir Keir Starmer afirmó que corresponde a Estados Unidos “justificar sus acciones” en Venezuela, subrayando la complejidad legal y diplomática del caso y la importancia de una transición pacífica.
Este momento crítico sitúa a Venezuela en el centro de una nueva etapa geopolítica, con disputas sobre soberanía, legalidad internacional y el rumbo político futuro del país.

CONTEXTO
La operación, denominada Operation Absolute Resolve, se llevó a cabo la madrugada del 3 de enero como parte de un amplio ataque militar estadounidense contra objetivos estratégicos en Venezuela. Según los datos oficiales, Maduro y su esposa, Cilia Flores, rindieron su resistencia y fueron capturados por fuerzas especiales antes de ser transportados fuera del país para su procesamiento judicial
La detención del presidente venezolano marca un hecho sin precedentes: es muy inusual que un jefe de Estado en funciones sea capturado por un país extranjero y enfrentado a cargos criminales en tribunales de ese país. Wikipedia
En Venezuela, las autoridades han respondido con rechazo y condena. La vicepresidenta Delcy Rodríguez, que ha asumido funciones como presidenta interina, calificó la acción como una “agresión”, y exigió garantías de soberanía y respeto al Estado venezolano. AP News
La comunidad internacional se encuentra dividida: algunos gobiernos y organizaciones denuncian la intervención como una violación del derecho internacional y de la soberanía venezolana, mientras que otros ven en este evento una oportunidad para avanzar hacia una transición democrática en el país. Reuters
El papa también se pronunció, expresando profunda preocupación por la estabilidad, la paz y el respeto de los derechos humanos en Venezuela después de la captura de Maduro.
Por Juan Alberto Silva