Un informe publicado el 24 de diciembre de 2025 por la Ohio Immigrants Alliance (OIA) revela que las recientes acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), enmarcadas en la denominada Operation Buckeye y llevadas a cabo en la ciudad de Columbus, dejaron —hasta esa fecha— más de 200 personas arrestadas.
Según el reporte, cerca del 80 % de los detenidos “parecen ser inmigrantes latinos”, a los que se suman al menos tres personas indígenas originarias de Guatemala. El documento fue elaborado por el investigador John Drury para OIA.
El estudio advierte, además, que la cifra real de detenidos podría ser mayor, debido a que aún “se desconoce cuántas de las personas arrestadas son ciudadanos estadounidenses, inmigrantes con estatus legal, solicitantes de beneficios migratorios pendientes, o individuos cuyos derechos pudieron haber sido vulnerados por ICE y fuerzas policiales locales durante lo que el informe califica como un periodo violento y caótico”.
El reporte también denuncia que los agentes de ICE “no estaban buscando a personas específicas, sino que recurrieron al perfilamiento racial de cualquier individuo con el que se encontraban”, según se describe en el documento.
De acuerdo con la información recopilada, 214 personas permanecían bajo custodia de ICE en distintos centros de detención de Ohio y Michigan tras Operation Buckeye. De ese total, 61 se encontraban en el Centro Correccional del Norte de Ohio; 137 en la cárcel del condado de Butler; 10 en la penitenciaría del condado de Seneca; tres en el condado de Mahoning; y una persona en cada uno de los siguientes centros: la cárcel del condado de Calhoun, en Michigan (confirmado mediante la base de datos de ICE); la cárcel de Miami Valley (confirmado a través de un allegado y reportes de prensa); y la cárcel del condado de Hamilton.