La llegada de 2026 podría traer consigo un escenario inesperado para quienes planean renovar su teléfono o portátil: un incremento generalizado en los precios de estos dispositivos. Aunque suene contradictorio —dado que la tecnología suele abaratarse con el tiempo— expertos de la industria atribuyen esta tendencia, en gran parte, al boom de la Inteligencia Artificial (IA) y su enorme demanda de componentes claves.
📌 1. Demanda masiva de chips y memoria por parte de centros de datos
El crecimiento explosivo de aplicaciones de IA (como grandes modelos de lenguaje, procesamiento de imágenes y servicios en la nube) ha llevado a gigantes tecnológicos como Amazon, Google, Microsoft y Meta a invertir miles de millones en centros de datos que requieren gran cantidad de memoria de alto rendimiento y chips especializados para operar eficientemente.
Esta curva ascendente de inversión no es menor: según Goldman Sachs, la inversión global en infraestructura de IA podría superar los 500.000 millones de dólares en 2026, un récord histórico.
📊 2. Competencia por recursos limitados: memoria y semiconductores
Muchos de los componentes que impulsan la IA —como la memoria RAM (DRAM), almacenamiento NAND y otras obleas de silicio— son los mismos que se usan en celulares y computadoras tradicionales. Cuando los centros de datos compran a gran escala estos chips, los fabricantes de dispositivos de consumo enfrentan dos problemas:
- Menor suministro disponible para dispositivos personales.
- Precios más altos de componentes clave en el mercado global.
En términos prácticos, esto significa que un fabricante puede pagar 20–30 % más por memoria que hace solo unos meses, una tendencia que se espera continúe durante 2026.
💡 3. Aumentos estimados en precios de productos finales
Debido a estas presiones en la cadena de suministro, varios analistas y organizaciones del sector pronostican que los precios de smartphones y computadoras podrían subir entre 5 % y 20 % en el año.
Esto no solo se traduce en un mayor costo de venta al público, sino también en posibles sacrificios en especificaciones técnicas de modelos económicos, donde la memoria representa una proporción importante del costo total.
📉 4. Impacto en el mercado y posibles estrategias del consumidor
Según informes del sector:
- Las marcas con menos poder de negociación podrían verse obligadas a subir precios o reducir especificaciones (por ejemplo, menor RAM en modelos más baratos).
- Las ventas de dispositivos podrían desacelerarse si los consumidores posponen compras ante el aumento esperado de precios.
Por eso, algunos analistas recomiendan adquirir tecnología antes de que suban los precios, mientras que otros señalan que esta tendencia podría persistir hasta que se amplíe la capacidad de fabricación de chips, algo que podría tomar varios años.
En resumen
🤖 La IA no está “subiendo precios” porque quiera, sino porque está compitiendo por los mismos recursos que los fabricantes de smartphones y PC necesitan. Esa demanda intensa, combinada con una capacidad de producción todavía limitada, está elevando los costos de componentes clave —sobre todo memoria y semiconductores— y, por consiguiente, del producto final que llega a los consumidores.