Cuatro miembros de una familia, entre ellos un niño de 10 años, resultaron detenidos por las autoridades de Inmigración luego de que se registrara un operativo por parte de los oficiales en la localidad de Metairie, en el área metropolitana de Nueva Orleans, Luisiana.

Todo comenzó el pasado miércoles 6 de junio cuando aproximadamente a las 7:30 de la mañana Sorayda Pérez, una madre de origen guatemalteco y quien lleva más de una década en el país, salió a comprar leche para uno de sus hijos.

Fue entonces cuando, según líderes del grupo proinmigrante de Nueva Orleans Congreso de Jornaleros, oficiales del condado de Jefferson Parish y agentes de Inmigración detuvieron a Pérez y le pidieron su documentación.

“Parece que ella se asustó y corrió. Y ellos corrieron atrás de ella y la detuvieron, haciéndola agachar en el suelo”, aseguró Raquel Taber, activista del grupo.

Luego los oficiales “la obligaron a ir a su casa, donde arrestaron a su hijo de 10 años, Saúl, al padre de la mujer, Ramiro Pérez y a su hermano, Nelson Recines, dejando solo a su hijo de tres años nacido en Estados Unidos”, sostuvo Taber, quien acudió al lugar para grabar los hechos, una vez supo del operativo.

El suceso conmocionó a los vecinos, miembros de la comunidad hispana de la zona, un vecindario ubicado en Oak Grove, junto al parque Lafreniere, y quienes se dieron cuenta del operativo y en algunos casos, grabaron el incidente con sus celulares y lo subieron a las redes sociales.

Las imágenes publicadas recogen los momentos de indignación y confusión que vivieron los vecinos y familiares.

“Vinieron (aquí) con la policía, la policía de Metairie, cosa que es increíble para mí. Vinieron en autos particulares. Trataron de quitarme el niño menor de la señora, yo no los dejé, obviamente. Yo le dije que si tenían un papel de custodia, ellos me dijeron que no, entonces yo les dije que no podía entregar un niño menor, ciudadano americano sin que tuvieran un papel de custodia firmado por un juez. Me amenazaron y me dijeron que iban a volver con el papel”, contó el mismo día del incidente Cindy, amiga de la familia y vecina del lugar, quien prefirió no dar su apellido por miedo a represalias.

Testigos dijeron que algunos agentes de inmigración comenzaron a tocar incluso la puerta de una residencia que no correspondía a la de Pérez y que decían ser del “¡Post Office o oficina postal!”.

Líderes de la organización proinmigrante, que lleva más de una década trabajando con la comunidad, añadieron que ni Pérez, ni el niño, ni ninguno de sus familiares detenidos contaban con antecedentes penales.

Además, denunciaron la colaboración del alguacil del condado con las autoridades de Inmigración y la tacharon de inaudita.

“Durante su campaña electoral a principios de 2018, el sheriff del condado de Jefferson Parish, Joseph Lopinto, habló en múltiples iglesias donde prometió generar confianza entre sus comunidades. Él dijo públicamente que iba a dar un trato igual a toda la comunidad. Pararon a una madre que iba a comprar leche…”, denunció Taber.

De igual manera, lamentaron el suceso. “Perseguir a las madres y arrestar a niños de diez años es algo vergonzoso”, añadió el líder del Congreso de Jornaleros, Marco Tulio, a través de un comunicado de prensa.

Hoy, y a tan solo días de la detención, familiares y vecinos de la mujer arrestada desconocen el paradero de la familia, y mucho menos, el del niño de 10 años.

Este medio contactó con la oficina del alguacil del condado de Jefferson Parish (JPSO) y su portavoz, el oficial Jason Rivarde, dijo que se trató de un operativo conducido puramente por ICE y que los oficiales locales solo participaron en la escena para ofrecer seguridad, dada la cantidad de personas que se congregó en el lugar cuando se produjeron los arrestos.

“El 6 de junio de 2018, los oficiales de JPSO respondieron a un llamado de asistencia por parte de los agentes de ICE en Metairie. Mientras los agentes de ICE estaban llevando a cabo una investigación, se reunió una multitud y se solicitó a JPSO que respondiera a la escena para proporcionar seguridad. Los oficiales de JPSO no participaron en la detención o arresto de ninguna persona en conjunto con la investigación de ICE. Nuestros agentes permanecieron en escena solo para mantener el orden”, aclaró Rivarde.

Por su parte, el portavoz de ICE para la región sureste del país, Bryan Cox, confirmó que “los agentes de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas arrestaron a la guatemalteca Sorayada Pérez-Solís durante un operativo en Louisiana el pasado 6 de junio”.

“En noviembre de 2016, un juez federal de inmigración ordenó a la Sra. Pérez-Solis que abandonara el país, después de que ella no compareciera a una audiencia en la corte de Inmigración. Pérez fue identificada por las autoridades cuando intentaba ingresar de manera ilegal a los EE.UU., en septiembre de 2013. En ese momento, las autoridades la colocaron bajo supervisión y no cumplió con sus requisitos de presentación de sus citas de reporte. Actualmente se encuentra bajo custodia de ICE”, detalló Cox.

Cox también confirmó que otros dos adultos fueron “arrestados durante la misma acción y se les presentaron órdenes de deportación a ambos”.

Respecto al menor de 10 años, Cox destacó que las restricciones federales de privacidad “impiden que ICE proporcione información de casos sobre menores”.

Fuente: Mundo Hispánico