Rolando Aguilar García, un joven de 17 años y oriundo de Guatemala, falleció el viernes en horas de la noche un hospital de la ciudad de Jacksonville, Florida, donde fue atropellado por un vehículo el pasado primero de mayo, mientras intentaba evadir a varios agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, sus siglas en inglés).

“Dos agentes de inmigración venían corriendo detrás del muchacho y un carro marca Dodge, también de CBP lo estaba persiguiendo”, dijo un testigo que prefirió ser no identificado por temor a represalias de las autoridades. “El muchacho venía asustado, como si hubiera visto al diablo”.

Según este testigo, Aguilar transitaba en un su bicicleta por un costado de la concurrida avenida San José cerca de llegar a su trabajo cuando aparentemente fue abordado por agentes de la Patrulla Fronteriza. El joven arrojó la bibicleta y arrancó a correr por la avenida para luego ser arrollado por el remolque de una camioneta Chevrolet Silverado modelo 2007.

MundoHispánico conoció el vídeo de una de las cámaras de seguridad de uno de los locales comerciales de la zona, y que captó el momento del accidente desde un ángulo lateral. En el que se aprecia a dos hombres uniformados corriendo para alcanzar al menor, que segundos más tarde es arrollado por el remolque de la camioneta Chevrolet.

Luego se puede ver cuando el menor toma una posición fetal mientras su cuerpo da vueltas en la mitad de la avenida San José.

La persona que dejó ver el vídeo de lo ocurrido no se quiso identificar ni entregar una copia del mismo por temor a perder su trabajo.

De acuerdo con el reporte policial del accidente, el conductor del vehículo que atropelló a Aguilar fue identificado como Raúl López. quien carece de licencia de conducción. Sin embargo, López podría evadir la formulación de cargos penales en caso de que, al culminar la investigación, se determine que el menor estaba huyendo de los policías de inmigración.

“Si la persona estaba huyendo de las autoridades y fue arrollado, podrían (los agentes) resultar más culpables que el conductor.  De ser así, no presentarían cargos contra el conductor”, dijo Christian Hancock, vocero de la Oficina del Alguacil de Jacksonville, una de las cuatro organismos policiales de Florida que que coopera con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, (ICE, por sus siglas en inglés), entregandoles los indocumentados que son recluidos en sus cárceles por delitos menores o graves.

La investigación de la oficina del alguacil del condado sobre el accidente se encuentra en curso.

Se desconoce la razón por la que presuntamente los agentes de la Patrulla Fronteriza estaban siguiendo al menor, quien se encuentra indocumentado en el país desde hace cinco años.

“Estamos muy preocupados por mi hermanito, él está muy grave y mis padres en Guatemala no hacen sino llorar cuando yo los llamo, no saben si lo van a volver ver”, dijo Juan Aguilar, hermano del menor en entrevista con MundoHispánico. “Los médicos no nos dan muchas esperanzas”.

Según su hermano mayor, Aguilar sufrió un fuerte golpe en la cabeza, se fracturó la pierna izquierda, perdió uno de sus pulmones, se encuentra en estado de coma y desde el accidente está internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Baptist Medical Center de Jacksonville.

MundoHispánico contactó a la Patrulla Fronteriza (CBP) en múltiples ocasiones, vía telefónica y por correo electrónico, a lo largo de esta semana, para confirmar lo ocurrido u obtener su versión de los hechos, pero hasta la fecha no obtuvo respuesta. Tampoco conocemos la identidad de los agentes presuntamente involucrados en el accidente.

“Yo escuché el accidente y cuando salí a asomarme, ví al niño en el suelo, no se podía mover”, dijo el testigo que nos dejó ver el vídeo de seguridad de uno de los locales comerciales aledaños al accidente. “Luego mire alrededor y vi un carro de ‘Border Patrol’ en el medio de la calle, ahí fue cuando me dí cuenta que habían varios de sus agentes caminando alrededor de la escena (del accidente)”.

“Había una muchacha que era enfermera y estaba tratando de ayudar al niño, yo le pregunté que qué había pasado y ella me dijo que vio a los agentes de inmigración acercándose al menor y que cuando le hablaron, él salió corriendo”, agregó.

De igual manera, un trabajador del área, quien se encontraba en el parqueadero frente al lugar donde el menor fue atropellado, dio la misma versión de los hechos.

“Yo vi a los agentes de la Patrulla Fronteriza, eran ellos, la bicicleta del niño salió volando y cuando él fue atropellado, ellos (CBP) se quedaron un momento caminando por ahí hasta que llegó la policía y la ambulancia”, dijo Williams, que trabaja en un lavadero de carros cercano al lugar del accidente.

La angustia de la familia

El hermano de Aguilar, Juan, no supo de él hasta horas de la noche de aquel día, cuando reportó al joven como desaparecido y fue informado por oficiales de la Oficina del Alguacil de Jacksonville, que su hermano estaba internado en un hospital y que habían sido las autoridades migratorias quienes reportaron el incidente.

La familia es de origen indígena y oriunda de Huehuetenango, Guatemala. Desde hace cinco años, viven en Estados Unidos.

“Primero vino un oficial y nos dijo que mi hermanito estaba en el hospital, pero después vino otro que hablaba español y nos dijo que cuando eso pasó, unos oficiales de inmigración tenían a mi hermano en la carretera y que luego ellos hicieron el anuncio con el sheriff’”, dijo el hermano del menor.

“Todos los días hablo con los doctores y me han dicho que el problema del pulmón es líquido y tiene ‘moco sangre’ y que ellos están tratando de sacar eso, pero no puede respirar bien y él no reacciona”, dijo Juan Aguilar. “No hay resultado y es muy difícil saber si va a poder vivir porque tiene mucha sangre en el cerebro y están intentando sacársela”.

MundoHispánico también habló con uno de los compañeros de trabajo de Aguilar, quien lo describió como un niño responsable, que ayudaba en el restaurante La Nopalera lavando platos. La Nopalera queda a unos cuantos metros del lugar del accidente.

“Ellos lo a ven a uno con cara de hispano y lo quieren parar, creen que somos animales y lo hacen en cualquier lado de la calle cuando deberían, por lo menos, esperar y parar a la persona en un parqueadero o un sitio más seguro”, dijo el compañero de trabajo de Aguilar, que prefirió no revelar su identidad por temor a represalias. “Aquí hace como un año vinieron al restaurante los de inmigración a comer y eso nos causa miedo porque se la pasan en el área”.

Actualmente, 60 agencias policiales, incluida la Oficina del Aguacil de Jacksonville, de 18 estados participan en el acuerdo y más de 1,822 oficiales locales y estatales han sido entrenados para imponer leyes de inmigración, según ICE.

MundoHispánico fue notificado por el hermano del menor, que este falleció el viernes aproximadamente a las 9:15 de la noche.

Fuente: Mundo Hispánico