Una pastora evangélica que  se negó a darle comida a un niño durante tres semanas y que lo maltrató físicamente en un intento por exorcizarlo fue condenada el lunes a 99 años de prisión por la muerte del menor.

Aracely Meza, de 52 años, de la ciudad Balch Springs en Dallas, Texas, fue declarada culpable el pasado viernes 23 de marzo de causarle lesiones corporales graves que condujeron a la muerte de Benjamín Aparicio, de dos años, en marzo de 2015 y que incluyó darle nalgadas y dejarlo caer en el piso, de acuerdo con documentos judiciales revisados por MundoHispánico.

Según el acta de defunción emitida en Puebla, México  Meza, pastora de la Iglesia Internacional Jesús es el Rey, le causó un trauma craneal, lesiones en el abdomen y el tórax.

El menor era de nacionalidad mexicana.

“El niño solo había recibido agua por 25 días y la policía había sido notificada de que un niño había muerto en la casa de la mujer”, según documentos judiciales del caso. “Y le informaron que había sido llevado a México muerto para ser cremado sin notificarle a las autoridades”.

Según la Fiscalía de Dallas, Meza afirmó ser una profeta a quién Dios le hablaba. También realizaba exorcismos y solía ordenarle a la gente, entre ellos niños, que ayunaran durante períodos de tiempo. Entre ellos se encontraba Aparicio y sus padres. Meza luego separó a los padres de su hijo.

Meza también creía que Aparicio había sido poseído por un demonio y ordenó que no se le diera comida durante 21 días, según los documentos judiciales. Sus padres, además, tenían demasiado miedo de ir a la policía para denunciar lo que estaba sucediendo, pues habían inmigrado ilegalmente desde México.

Vídeos tomados muestran al niño cuando estaba demacrado y frágil. Hace tres años, un 13 de febrero, Meza permitió que lo alimentaran nuevamente, pero con frecuencia le negaba comida si no decía ‘amén’ después de orar.

Aparicio murió el 22 de marzo de 2015, después que Meza llevó a cabo una larga “ceremonia de resurrección” para tratar de resucitarlo. ”Pensé que Dios lo despertaría”, le dijo a un tribunal del condado de Dallas.

La ceremonia fue capturada en vídeo y muestra el cuerpo esquelético y sin vida de Aparicio. Meza dijo que se dio cuenta de que había cometido un error después de que el pequeño murió, dicen los documentos judiciales.

Fuente: Mundo Hispánico