untitledLa comunidad latina en Estados Unidos quiere hacerse notar.

Desde hace semanas circula una campaña de autoría anónima en redes sociales para que hoy los inmigrantes en el país vecino falten a sus trabajos y no compren ningún producto, como una manera de protestar en contra de las políticas del Presidente Donald Trump.

“Queremos dejar en claro que sí tenemos un impacto en la economía estadounidense, y que si no estamos aquí va a ser difícil llenar nuestros lugares”, comentó al periódico Reforma Miguel Andrés Juan, hijo de migrantes guatemaltecos.

Aunque Miguel tiene ciudadanía estadounidense, piensa faltar hoy a su trabajo en una compañía de seguros en Knoxville, Tennessee.
Entre los entrevistados, todos con más de 10 años en el país, la percepción es que la tensión racial está en su punto más alto.

La semana pasada, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad Interior, 680 migrantes indocumentados fueron detenidos en redadas migratorias. Una cuarta parte de ellas no tenía antecedentes criminales.

“Inclusive ya optamos por no salir mucho a la calle, salir nada más lo necesario y tener mucho cuidado manejando, pues no tenemos licencia”, dijo Luz Acosta, mexicana indocumentada que trabaja en un restaurante de comida rápida en Houston.

“Tratamos de llevar la vida como siempre, pero sí existe más temor”, agregó.