0000937130La Comisión de Miami-Dade abordará la orden del alcalde condal, Carlos Giménez, en la que pidió “cooperar con el Gobierno federal” para informar a Inmigración sobre individuos indocumentados detenidos en su jurisdicción.

A la espera de la reunión extraordinaria de la Comisión de Miami-Dade para abordar los derechos y consecuencias de los inmigrantes indocumentados, el acalde de Miami, Tomás Regalado, junto al comisionado municipal Ken Russell, convoca al cuerpo legislativo condal a “reafirmar su compromiso con la población más vulnerable de la zona, particularmente los inmigrantes indocumentados”.

La Comisión de Miami-Dade abordará la orden del alcalde condal, Carlos Giménez, el viernes 17, en la que pidió “cooperar, de manera absoluta, con el Gobierno federal” respecto al suministro de información personal a la autoridad de Inmigración sobre individuos detenidos en su jurisdicción, a raíz de la orden presidencial de Donald Trump que podría condicionar la ayuda federal a las ciudades que no cooperen en este apartado.

“La Ciudad de Miami tiene una larga historia de tratar a todos por igual, independientemente del estatus inmigratorio”, señaló el alcalde Regalado a través de un comunicado.

De hecho, el documento menciona que la Policía de Miami cuenta con normas internas que obligan a sus agentes a tratar a todos con respeto y dignidad a pesar de la condición de residencia o ciudadanía que tengan.

Y subraya que la Policía municipal de Miami no informa a Inmigración los nombres de personas indocumentadas que fueron detenidas por delitos menores, víctimas o testigos presenciales de cualquier situación. Tampoco quienes buscan atención médica en centros ambulatorios.

“Los inmigrantes, incluyendo a mi madre, construyeron esta ciudad”, señaló el comisionado municipal Russell.

“Miami es una ciudad de inmigrantes y debemos acoger nuestra identidad como tal. Las normas que hagan a nuestra gente temer a los policías no son solo malas sino que dan la espalda a los valores básicos de Estados Unidos”, subrayó.

Según datos suministrados por el grupo comunitario Cities for Citizenship, cerca de cuatro millones de inmigrantes viven hoy en la Florida, de los cuales casi dos millones residen en Miami-Dade, lo que representa más de 65% de la población en el condado más poblado del estado.

Por otra parte, datos extraoficiales, facilitados por asociaciones comunitarias, estiman la existencia de unos 50.000 inmigrantes indocumentados en el condado.