16473405_698261900343584_7442093658425777940_nUn conductor se vio obligado a aplastar a un Toyota Camry para proteger la vida de su familia en un incidente de cólera vial, típico del estado de Florida.

El hecho tuvo lugar en un semáforo de la ciudad de Ocala e involucró a Zach Waring, de 18 años quien conducía su Ford F-150 con su novia y su hijo de 11 meses a bordo, y a Adalberto Aponte, de 53 años, detrás del volante del malogrado Toyota Camry.

Todo comenzó en un semáforo en rojo. Aponte conducía de manera errática y peligrosa y ya había estado a punto de causar más de un accidente. Al verse obligado a detenerse detrás de la pickup de Waring se bajó alterado y se dirigió a la ventanilla del conductor propinándole al jóven padre varios golpes, según indica el reporte de la policía citado por nuestra publicación hermana Jalopnik.

La novia de Waring, alterada, le advirtió a Aponte que había un arma dentro de la pickup, en un intento de amedrentarlo. Como respuesta, Aponte le respondió “yo les mostraré un arma de verdad”.

Cuando Aponte se dirigía a su vehículo, presumiblemente para tomar su arma, Waring aceleró su pickup en reversa subiendo su camioneta sobre el Camry de Aponte impidiéndole el acceso al mismo.

Waring se defendió afirmando que no tenía otra alternativa dado que el semáforo seguía en rojo y no podía avanzar, y que había sentido tanto miedo por su familia que concluyó que esa era la única manera de evitar que sufriera un daño mayor. Los testigos presenciales le dieron la razón Waring, y ratificaron su versión de los hechos.

Aponte fue arrestado, acusado por robo, agresión, conducción criminal y por conducir sin licencia.