dom. Oct 20th, 2019

AL DIA MEDIA

El Medio que une a los Latinos

Crisis en Ecuador

El presidente Lenín Moreno anunció el lunes el traslado de la sede del gobierno de Quito a Guayaquil, en medio de las crecientes protestas en la capital ecuatoriana contra su decisión de eliminar los subsidios a los combustibles.

«He trasladado la sede de Gobierno a esta querida ciudad [Guayaquil], de acuerdo a las atribuciones constitucionales que me competen», dijo Moreno en un mensaje televisivo, en el que apareció acompañado del mando militar.

El anuncio coincidió con la llegada de miles de miembros de comunidades indígenas a Quito, donde hay convocada una gran manifestación para el miércoles contra la eliminación de los subsidios a los combustibles.

Además de mover la sede gubernamental, este martes Moreno también restringió parcialmente el tránsito y la movilidad en algunas zonas del país, medida que las comunidades indígenas rechazaron y calificaron como «toque de queda».

«No se podrá circular en horario de 20:00 a 5:00 de lunes a domingo en áreas aledañas a edificaciones e instalaciones estratégicas, tales como edificios donde funcionan las sedes del Estado y otras que defina el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas», dice un decreto del gobierno difundido este martes.

La decisión se suma al estado de excepción que Moreno declaró el jueves pasado en todo el país, en respuesta a las protestas que habían empezado esa semana.

Hay más de 500 detenidos como resultado de estos eventos, según la prensa local.

La situación se puede volver extremadamente caótica

Análisis de Matías Zibell, BBC News Mundo en Ecuador

La razón oficial para mover el poder a la ciudad de Guayaquil cita cuestiones de seguridad ante la llegada de miles de indígenas a Quito para protestar por el fin de los subsidios al combustible, sumado a los incidentes que hubo el lunes a lo largo de Quito y en las afueras.

Pero en términos prácticos, es una suerte de enroque. Quito está amenazada, entonces «el rey», el presidente, se mueve hacia la segunda ciudad del país y sede del poder económico.

Lo que puede ser una solución estratégica, de corto plazo, también puede tener costo político en los siguientes días para Moreno, por abandonar la capital cuando está a punto de ser ocupada por otros actores políticos.

¿Quién va a llenar ese vacío que deja el presidente al irse a gobernar a Guayaquil?

Una protesta en Quito
Hasta ahora las mayores protestas se han concentrado en la capital del país.

En otras ocasiones en que hubo protestas similares a esta y el Ejecutivo se quedó en Quito, el presidente cayó, lo cual puede estar en la mente de Moreno al decidir este movimiento.

Es cierto que el país todavía tiene presidente, el poder Ejecutivo sigue funcionando. Pero mientras, el Legislativo busca lugar para sesionar, porque la Asamblea Nacional fue atacada el lunes por manifestantes. Y el Poder Judicial sufrió un ataque también.

En este momento es impredecible lo que pueda suceder.

Ninguno de los sectores que están enfrentados piensa ceder. El presidente ha manifestado que no va a dar marcha atrás, y los grupos en protesta dicen que no van a parar hasta que derogue el decreto de hace una semana. Los colegios y universidades están parados, al igual que las carreteras.

Si no hay un lugar para la negociación, si no hay un punto de encuentro para el diálogo, la situación puede volverse extremadamente caótica. Se está generando una tormenta perfecta a nivel político.

Militares en Guayaquil
En Guayaquil el gobierno desplegó elementos de seguridad en puntos estratégicos, como el Puente de la Unidad Nacional.

«Intento de golpe»

Durante su mensaje del lunes, el mandatario dijo que había un intento de golpe de Estado contra su gobierno.

«Lo que ha sucedido estos días en Ecuador, no es una manifestación social de descontento frente a una decisión del gobierno (…) En las imágenes es evidente: que los más violentos, aquellos que actúan con la única intención de agredir, dañar, son individuos externos pagados y organizados».

Moreno acusó al presidente venezolano Nicolás Maduro y al expresidente ecuatoriano Rafael Correa de estar detrás de lo ocurrido.

«El sátrapa de Maduro ha activado junto con Correa su plan de desestabilización, son los corruptos que han sentido los pasos de la justicia cercándolos para que respondan, ellos son quienes están detrás de este intento de golpe de Estado», afirmó.

«Están usando e instrumentalizando a algunos sectores indígenas, aprovechando su movilización para saquear y destruir a su paso. Es con los recursos que se robaron que están financiando las agresiones y los saqueos», agregó.

Manifestantes en Quito
Este lunes llegaron miles de miembros de comunidades indígenas a Quito para manifestarse contra la decisión del mandatario sobre los combustibles.

El movimiento político Compromiso Social, afín a Correa, rechazó en un comunicado las declaraciones del presidente y aseguró que la «movilización no tiene banderas políticas».

«En las calles han estado estudiantes, maestros, campesinos, indígenas, amas de casa, transportistas, pequeños productores, empleados públicos, comerciantes y el pueblo en general», señaló.

El propio Correa posteriormente tuiteó: «¿Coincidencia la cadena de Moreno echándole la culpa de todo a los «correistas», y el «ataque» a Contraloría? ¡Que nadie se engañe! Seguramente es otra operación del Gobierno para desviar la atención. ¡Ya nadie les cree!»

El Congreso levanta la mano

El presidente de la Asamblea Nacional de Ecuador, César Litardo, le dijo a BBC Mundo que en medio de esta situación el poder Legislativo se ha ofrecido como un «interlocutor político» y que «se convierta en un canal de diálogo para buscar soluciones».

«Hemos escuchado de varios dirigentes indígenas y sociales decir que no están interesados en el caos», señaló en entrevista.

«El país está en una grave crisis económica. Lo que hay que buscar es un balance con las medidas económicas que se tomen, incrementar los ingresos del Estado pero con una afectación mínima hacia los sectores más populares», reflexionó.

Por ello, le pidió al presidente Moreno que de manera «urgente» envíe a la Asamblea Nacional una propuesta de ley económica de «compensación a las medidas tomadas la semana pasada y que permitiría abrir una mesa de diálogo».

Policías en la Asamblea Nacional
La Asamblea Nacional no ha podido sesionar por las manifestaciones que se han dado en sus alrededores.

Tensión creciente

El lunes se produjeron enfrentamientos entre manifestantes de distintos grupos y la policía en Quito.

Además, cerca de 7.000 indígenas llegaron a la capital ecuatoriana caminando, en motocicletas y camiones, para unirse a las protestas.

Durante su marcha desde el sur del país hacia Quito, unos manifestantes prendieron fuego a un vehículo blindado, de acuerdo a la agencia de noticias EFE.

Sin embargo, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE), la mayor agrupación indígena del país, negó que sus miembros estuvieran detrás de los saqueos y el vandalismo producidos durante las protestas.

«Rechazamos categóricamente la versión instalada por medios de comunicación y agentes del estado, que vinculan a las bases de CONAIE con saqueos […] y vandalismo», dijo CONAIE en un comunicado el lunes.

«Esto solo busca deslegitimar [el movimiento] y quitar del centro del debate las razones de la movilización: el rechazo rotundo a las medidas neoliberales, el extractivismo y la presencia del FMI en Ecuador», agregó.

Las medidas de Moreno responden a un acuerdo entre el gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que le dio al país acceso a créditos por US$4.209 millones en tres años.

La CONAIE dijo que las protestas continuarían hasta que Moreno anule la medida de retirar el subsidio a los combustibles.

Manifestantes en Quito
Durante las protestas en Quito se produjeron enfrentamientos entre los manifestantes y la policía.

Además, este martes, la CONAIE se manifestó en contra de la restricción del tránsito que decretó Moreno.

«Denunciamos la dimensión de esta medida, al puro estilo de una dictadura militar, alertamos a los organismos nacionales e internacionales de derechos humanos lo que esto pueda provocar», dijo la agrupación en un comunicado.

Las manifestaciones y los enfrentamientos continuaron el martes, y un grupo de manifestantes consiguió acceder temporalmente al Parlamento nacional, al grito de «¡fuera, Moreno!», si bien fueron evacuados poco después.

Pese a la creciente tensión en las calles, el presidente Lenín Moreno defendió su decisión sobre los combustibles, aunque llamó al diálogo «sincero» a los grupos sociales.

«No voy a dar marcha atrás porque lo correcto no tiene matices (…) La eliminación del subsidio a los combustibles es una decisión histórica, que quita de las manos a los contrabandistas cientos de millones de dólares», aseguró este lunes.

El presidente tomó esta decisión el martes pasado, junto a otras leyes de orden tributario y laboral para reducir el déficit fiscal que enfrenta su gobierno.

«Esta decisión asegura que nuestra economía esté sana y la dolarización protegida. Les aseguro que por duro que parezca, hemos hecho lo correcto por la patria», añadió.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial