jue. Sep 19th, 2019

AL DIA MEDIA

El Medio que une a los Latinos

En el fondo de un glaciar en Groenlandia, los científicos encontraron señales preocupantes

En uno de los días más calurosos de este verano, los habitantes de la pequeña aldea de Kulusuk, Groenlandia, escucharon lo que sonó como una explosión. Resultó ser el hielo del tamaño de un campo de fútbol rompiéndose en un glaciar a más de ocho kilómetros de distancia.

Groenlandia perdió 12.500 millones de toneladas de hielo por derretimiento el 2 de agosto, la mayor pérdida en un día en la historia registrada y otro recordatorio de la crisis climática.

Kulusuk también es el campamento base del programa OMG (Oceans Melting Greenland u Océanos Derritiendo Groenlandia, en español) de la NASA. Los científicos de OMG viajaron a la isla más grande del mundo este año después de que una ola de calor arrasó Estados Unidos y Europa, rompiendo récords de temperatura y provocando el derretimiento masivo de su capa de hielo.

El oceanógrafo de la NASA Josh Willis y su equipo están investigando cómo el hielo está siendo atacado no solo por el aumento de la temperatura del aire sino también por el calentamiento del océano, que se lo está comiendo por debajo.

Un avión DC-3 remodelado de la Segunda Guerra Mundial, ahora llamado Basler BT-57, lleva a un grupo de investigadores de OMG por la costa de Groenlandia. Desde el aire, la tripulación lanza sondas especiales a través del suelo de hielo, que luego transmiten datos sobre temperatura y salinidad, que se utilizan para trazar posibles aumentos del nivel del mar y lo que significarían para la humanidad en el futuro.

“Hay suficiente hielo en Groenlandia para elevar el nivel del mar en 7,5 metros, un enorme volumen de hielo, y eso sería devastador para las costas de todo el planeta”, dijo Willis. “Ya deberíamos retirarnos de la costa si estamos viendo muchos metros [perdidos] en el próximo siglo o dos”.

La NASA llevó un vuelo dramático sobre Helheim, uno de los glaciares más grandes de Groenlandia y el que flota más rápido en el extremo este de la isla. Helheim, llamado así por el reino de los muertos en la mitología nórdica, es majestuoso, mide más de 6 kms de ancho y aproximadamente la altura de la Estatua de la Libertad.

Cuando nuestro avión se acercaba a Helheim, los científicos vieron un “lago” sin hielo en la parte delantera del glaciar, algo que dijeron que no ven con frecuencia. Las sondas también trajeron datos preocupantes: Helheim estaba rodeado de agua tibia a lo largo de toda su profundidad, a más de 700 metros debajo de la superficie.

“Es muy raro en cualquier parte del planeta ver 700 metros sin variación de temperatura, normalmente encontramos aguas más frías en los cien metros superiores más o menos, pero justo en frente del glaciar hace calor”, dijo Ian Fenty, científico del clima de la NASA. “Estas aguas cálidas ahora pueden estar en contacto directo con el hielo en toda su superficie, sobrealimentando la fusión”.

Helheim se ha hecho famoso en los últimos años, ya que se ha estado reduciendo a un ritmo sorprendente. En 2017, el glaciar perdió 3 kms, y un año después, científicos de la Universidad de Nueva York capturaron una columna de hielo de varios kilómetros de largo que se separó del frente del glaciar. El derretimiento tampoco parece estar disminuyendo este año.

“Se retrae muchos metros por día, decenas de metros por día. Probablemente puedas configurar tu iPhone en cámara rápida y realmente verlo pasar”, dice Willis mientras los datos aparecen en la pantalla de su teléfono.

Los glaciares como Helheim, e incluso los mucho más pequeños alrededor de pueblos como Kulusuk, son lo suficientemente potentes como para hacer que el nivel global del mar aumente en medio milímetro en solo un mes, algo que los investigadores de la NASA dicen que no se puede ignorar.

“Groenlandia tiene impactos en todo el planeta. Un trillón de toneladas de hielo perdido aquí eleva el nivel del mar en Australia, en el sudeste asiático, en Estados Unidos, en Europa“, dijo Willis. “Todos estamos conectados por el mismo océano”.

Aunque la mayoría todavía piensa en roveres y otros planetas cuando piensan en misiones de la NASA, en los 50 años posteriores al aterrizaje en la Luna, la percepción pública de en qué debería invertir sus recursos la agencia parece estar cambiando. Según un estudio reciente del Pew Research Center, la mayoría de los estadounidenses ahora piensan que la principal prioridad de la NASA debería ser monitorear partes clave del sistema climático de la Tierra en lugar de enviar a un hombre a Marte.

Y el OMG es solo uno de los proyectos que analizan nuestro planeta natal y que la NASA ha estado acumulando en las últimas décadas. A medida que aumenta el presupuesto de la División de Ciencias de la Tierra de la NASA, la agencia está alineando al menos dos nuevos satélites y programas de exploración para rastrear los peligros naturales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial