Se recrudece la tensión entre Washington y Teherán

El ejército de Estados Unidos ha difundido un vídeo en el que asegura que se aprecia a la Guardia Revolucionaria de Irán retirando una mina lapa sin explotar de uno de los petroleros atacados ayer cerca del Estrecho de Hormuz, sugiriendo que la República Islámica trató de eliminar la evidencia de su participación en la escena. Así, EEUU acusa a Irán de ser responsable de los ataques, mientras que Teherán rechaza estar involucrado en este episodio que aviva la tensión entre Washington y Teherán.

Ayer se produjo un nuevo incidente en aguas del Golfo de Omán. En esta ocasión, dos barcos, uno propiedad de un armador noruego y otro japonés, fueron atacados y sus tripulaciones tuvieron que ser evacuadas mientras salían del estrecho de Ormuz, a unas 30 millas de la costa iraní. Se trata del segundo incidente parecido en la zona, después de que en mayo cuatro petroleros, dos de ellos saudíes, fueron blanco de un sabotaje.

Un episodio que tuvo lugar en un momento especialmente sensible, ya que el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, se encontraba en Irán para mediar entre Teherán y Washington en un momento de escalada de la tensión entre las dos potencias.

«La valoración del Gobierno de Estados Unidos es que la República Islámica de Irán es responsable de los ataques ocurridos hoy (este jueves) en el golfo de Omán», ha acusado el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo. Por su parte, Irán acusa a EE. UU. de librar una «campaña iranofóbica» en su contra.

Pompeo justificó su acusación en los «informes de inteligencia, las armas empleadas, el nivel de conocimiento necesario para ejecutar la operación, los ataques similares contra buques perpetrados por Irán recientemente y el hecho de que ningún grupo rebelde de la zona tiene los recursos para actuar con tal nivel de sofisticación».

Irán, tras negar su participación, apuntó que «la guerra económica y el terrorismo de Estados Unidos contra el pueblo iraní, así como su presencia militar masiva en la región, han sido y siguen siendo la principal fuentes de inseguridad e inestabilidad en la región del Golfo Pérsico y la amenaza más importante para su paz y seguridad, en un comunicado de su misión en las Naciones Unidas.

El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó este jueves el supuesto ataque contra dos cargueros y subrayó que el mundo no puede permitirse una gran confrontación en el golfo Pérsico.

Esta tensión ha llevado a la Casa Blanca a esgrimir estos ataques como una de las causas que justifican el aumento de la presencia militar estadounidense en la región y la venta de armamento a Arabia Saudí, una transacción que no cuenta con el respaldo del Congreso estadounidense.

El estrecho de Ormuz, entre las costas de Irán y de Omán, es uno de los lugares más estratégicos del mundo por ser una ruta clave en el transporte de crudo desde Oriente Medio.

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