Una joven de 16 años será acusada como si fuera adulta como presunta autora de la muerte de su sobrino de 7 años, con quien aparentemente se enojó por sus insistentes pedidos de jugar videojuegos juntos, indicó hoy la fiscalía de Denver.

La joven, que ocultó el cuerpo sin vida de su sobrino durante 24 horas, según el documento publicado por la fiscalía, será acusada de asesinato deliberado en primer grado y de abuso de un menor con resultados mortales.

Por el tipo de delito y a pesar de que la acusada es menor de edad, la fiscalía identificó a la atacante como Jennie Bunsom, residente en el barrio de Montbello, en el noreste de Denver.

La víctima ya había sido previamente identificada como Jordan Vong por su padre, que compartía junto a su hijo y Bunsom una habitación en el sótano de la casa en la que vivían.

Según las autoridades, el detonante del crimen puede haber sido el hecho de que el lunes de la semana pasada (6 de agosto) el niño fue a su habitación y, tras pedirle a su tía que jugasen videojuegos juntos, se acostó en la cama de la adolescente.

Como el niño se negó a salir de la cama y a ir al otro piso de la casa, la joven presuntamente lo empujó fuera de la cama y el niño se golpeó en la cara al caer al suelo.

Cuando el pequeño se puso a llorar, la acusada “puso su mano sobre la boca de Jordan y le cerró la nariz”, dice el comunicado oficial. Tras varios minutos, el niño dejó de moverse.

Las autoridades no revelaron qué sucedió después, excepto que la joven no avisó a la familia lo que había sucedido y que Jordan fue reportado como desaparecido por su madre.

La Policía revisó la casa dos veces, una vez el día del crimen, dos horas después de los hechos, pero sin encontrar a Jordan. Las autoridades especulaban que el niño podía estar jugando con algún amigo.

Al día siguiente, en este caso con una orden judicial, se realizó una segunda revisión del inmueble y se halló el cuerpo del niño dentro de un ropero.

Hasta el momento, el médico forense no ha publicado la causa de la muerte del niño.

Según el comandante Joe Montoya, del Departamento de Policía de Denver, la familia de Vong continúa “cooperando con las autoridades” a pesar de las “reacciones humanas naturales” por la muerte del niño.

Los padres de los compañeros de Vong en la Academia Marie L. Greenwood iniciaron el miércoles pasado una colecta comunitaria para ayudar a la madre del pequeño.

Fuente: DLA