El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) atrajeron a indocumentados a entrevistas para conseguir el permiso de residencia con el objetivo de detenerlos y, en algunos casos, deportarlos, de acuerdo a una demanda de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU).

La organización civil denunció que USCIS e ICE coordinaron una estrategia para arrestar a inmigrantes sin documentación en regla en algunas ciudades del país.

Las entrevistas para conseguir la residencia legal, que son conducidas por USCIS, fueron programadas a determinadas horas a petición de agentes de ICE, que solicitaron, además, que hubiera suficiente tiempo entre las citas para que los medios de comunicación tuvieran “menos opciones” de descubrir esta táctica, según ACLU.

El requerimiento judicial desvela varios correos electrónicos entre agentes de ICE y personal de USCIS que descubren la elaboración de este procedimiento.

En uno de estos correos, el agente de ICE, Andrew Graham, reclamó tiempo suficiente entre las entrevistas a un trabajador de la oficina de USCIS de manera explícita, con el fin de detener a personas indocumentadas que son parejas de ciudadanos al finalizar las mismas.

“En lo que se refiere a los horarios, preferiría que no hagan (las entrevistas) todas al mismo tiempo, ya que no solo afecta nuestra capacidad de transportar y procesar varios arrestos, sino que también tiene el potencial de atraer los intereses negativos de los medios, cómo hemos visto en el pasado”, escribió Graham.

La ACLU representa en esta demanda a cinco familias que han sufrido estas estrategias, pero según los abogados de la organización civil, ICE ha llevado a cabo este plan al menos en 17 ocasiones, de acuerdo a información publicada por el The Boston Globe.

La guatemalteca Lilian Calderón, de 30 años y madre de dos niños, fue detenida justo después de terminar “con éxito” una entrevista en una oficina de USCIS en el estado de Rhode Island para iniciar la petición de un estado de residente permanente, a la que asistió con su marido estadounidense.

Calderón estuvo retenida más de una semana en un centro de detención de inmigrantes en Boston, Massachusetts, para posteriormente ser deportada, un proceso que fue bloqueado después que la sección de la ACLU en ese estado interpusiera una demanda.

El caso de Calderón y otras cuatro familias, representadas por la organización, continuará el próximo 20 de agosto en un tribunal de distrito de Massachusetts.

Fuente: Mundo Hispánico