El remolque cubierto de plásticos en medio del desierto estaba bajo la mira del FBI, pero fue un llamado de auxilio lo que hizo que las autoridades actuaran.

“Estamos hambrientos y necesitamos comida y agua”, decía el mensaje que llegó el pasado jueves a la oficina del alguacil del condado de Taos, Nuevo México (suroeste de Estados Unidos).

◾”Nunca vi algo como esto”: el hallazgo de 11 niños hambrientos y en cautiverio en un desierto de EE.UU.

Los investigadores llevaban meses buscando a un niño de 4 años, Abdul Ghani Wahhaj, que había sido supuestamente raptado por su padre el pasado diciembre.

El pedido de ayuda les llevó a creer que el niño podía estar en esa improvisada vivienda en el norte del estado de Nuevo México, por lo que la allanaron al día siguiente.

El pequeño no estaba allí, pero las autoridades se encontraron con una sorpresa: 11 niños desnutridos con edades entre 1 y 15 años.

“No tenían zapatos ni higiene personal y vestían harapos”, informó el alguacil Jerry Hogrefe, quien describió las condiciones en que vivían como “inmundas”.

En el sitio también encontraron a tres mujeres y dos hombres, uno de ellos el padre de Abdul Wahhaj, Siraj Wahhaj, de 39 años.

Wahhaj estaba “fuertemente armado con un rifle AR15, cinco cargadores de 30 cartuchos y cuatro pistolas cargadas”, detalló la policía.

Los niños están ahora bajo protección del gobierno y el alguacil emitió órdenes de arresto contra los cinco adultos por 11 cargos de abuso infantil.

Wahhaj y el otro hombre, Lucas Morton, permanecen bajo arresto tras haber sido acusados también de secuestro de un menor de edad y albergue de un fugitivo, respectivamente.

Las autoridades declararon que creen que las tres mujeres, todas menores de 40 años, son las madres de los 11 niños. Estas quedaron en libertad temporal luego de ser interrogadas.

Sus nombres son Jany Leveille (35), Hujrah Wahhaj (38) y Subhannah Wahhaj (35).

¿Cómo llegó el mensaje de auxilio?

Un detective del estado de Georgia (sur de EE.UU.) reenvió el mensaje de auxilio al alguacil Jerry Hogrefe en Nuevo México.

Tanto agentes del FBI como de los estados de Georgia y Nuevo México llevaban dos meses investigando la desaparición del pequeño Abdul Wahhaj en Georgia.

Las autoridades no han aclarado cómo el detective de Georgia tuvo acceso al mensaje en primer lugar.

Según Hogrefe, el FBI había suministrado información y vigilancia del sitio donde estaba el remolque, pero no consideraron que hubiese una causa probable para allanar la propiedad.

“Todo esto cambió cuando llegó el mensaje (…) que creemos provino de alguien dentro del campamento”, declaró el alguacil Hogrefe el pasado sábado.

El agente dijo que el acercamiento al remolque “debía ser táctico porque sabíamos que era muy probable que los ocupantes estuviesen fuertemente armados y eran considerados extremistas de la creencia musulmana”.

Según su reporte, Wahhaj llevaba una pistola en su bolsillo cuando fue sometido por las autoridades.

¿Por qué vivían en ese lugar?

Se desconocen detalles de por qué los dos hombres, las mujeres y los niños acabaron viviendo en ese lugar.

Sin embargo, una pareja de propietarios de un terreno adyacente declaró a medios locales que Wahhaj y los demás se instalaron allí en diciembre del año pasado.

De acuerdo a Tanya y Jason Badger, los nuevos inquilinos invadieron parte de su terreno, lo que les llevó a emprender una demanda judicial para desalojarlos.

Según declaraciones de la pareja al medio local KOB4 en Albuquerque, la orden de evacuación fue desestimada por un juez el pasado junio.

La pareja dijo también que creen haber visto al niño reportado como desaparecido en febrero, por lo que alertaron a la policía del condado de Taos.

Las autoridades no han confirmado hasta el momento las declaraciones de los Badger.

¿Qué se sabe del niño desaparecido?

De acuerdo a la oficina del alguacil, ninguno de los adultos arrestados informó sobre el paradero de Abdul Ghani Wahhaj.

“Pero creemos que el niño estaba en el sitio hace unas semanas”, adelantó.

La búsqueda del menor de edad empezó hace nueve meses en Jonesboro, Georgia, cuando su madre reportó a la policía que su esposo se llevó al niño de paseo al parque y nunca volvieron.

“Mi hijo está enfermo, necesita sus medicinas”, dijo el pasado enero Hakima Ramzi en una transmisión de Facebook Live desde el perfil de una persona identificada como Naeemah Rashid.

La mujer habla de otras personas y asegura que le dicen que su hijo está bien.

“Pero necesito ayuda para encontrar a mi esposo y a mi hijo, porque he estado casado con él por 15 años”, dijo.

La policía declaró a medios locales haber visto por última vez al niño junto a su padre viajando por el estado de Alabama junto a otros menores y adultos.

Sin novedades de Abdul Ghani Wahhaj, las autoridades aseguran que siguen trabajando para encontrarlo.

Fuente: Mundo Hispánico