El fiscal general estadounidense, Jeff Sessions, dijo el lunes que presionará junto a la Administración del presidente Donald Trump para cancelar definitivamente el programa que ofrece alivio de la deportación y permisos de trabajo a cientos de miles de inmigrantes que fueron traídos al país ilegalmente cuando eran niños, reportó The Hill.

La declaración surge luego de que el viernes un juez federal fallara de que el gobierno debía reinstaurar la medida por completo en veinte días.

El juez de distrito de Washington D.C., John Bates, aseguró que el gobierno ha fallado al justificar por qué decidió cancelar el Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés).

DACA fue creado durante el mandato del presidente Barack Obama y otorga permisos de trabajo y alivio de la deportación a unos 800,000 inmigrantes, entre otros beneficios. Debía finalizar en marzo pasado por orden del gobierno.

Sessions emitió el lunes un extenso comunicado contra el juez y aseguró que “la Administración Trump no solo tenía la autoridad para rescindir esa guía, tenía el deber de hacerlo”.

El fiscal general argumentó que Bates se estaba sobrepasando en su decisión, la cual comparó a dictar una política.

“La rama judicial no tiene la autoridad de destrozar las directrices legales del Congreso, ni imponer al poder ejecutivo de hacer cumplir tales mandatos”, indicó Sessions. “Recientemente hemos sido testigos de una serie de decisiones en las que los tribunales han utilizado indebidamente el poder judicial para encaminar, prohibir, modificar y dirigir la política ejecutiva”, agregó.

La Administración Trump decidió finalizar unilateralmente DACA el año pasado. Desde entonces, la decisión ha enfrentado varios desafíos legales, con tres jueces distintos que ordenaron al gobierno restaurar el programa, reportó The Hill.