Un grupo de rinocerones negros que habían sido trasladados por el Servicio de Conservación de la Fauna Salvaje de Kenia a una reserva natural murieron, hecho que fue calificado como negligencia por las autoridades del país, reportó CNN.

A principios de julio, el Servicio trasladó a 11 rinocerontes desde los parques naturales de Nairobi y el lago Nakuru a una región del Parque Natural Tsavo.

Sin embargo, el agua no era apta por ser muy salada, lo que les causó problemas de salud.

En ese sentido, los rinocerontes sufrieron úlceras gástricas, deshidratación severa e infecciones respiratorias, causando la muerte de diez de ellos.

El undécimo no murió de inmediato ya que fue atacado por un león, por lo que los equipos de salud lo trasladaron de nuevo para curar sus heridas.

Sin embargo, el diario El Comercio reportó hoy que el único sobreviviente del grupo de rinocerontes también murió.

Negligencia: origen del envenenamiento de los rinocerontes de Kenia

La muerte de los animales generó de inmediato una ola de críticas entre autoridades y organizaciones protectoras del ambiente.

El Ministro de Turismo de Kenia, Najib Balala, acusó de negligencia al Servicio de Conservación de la Fauna Salvaje.

En este sentido, afirmó que estudios preliminares determinaron que el agua no era apta para el consumo de los rinocerontes.

Sin embargo, agregó que los funcionarion no leyeron el diagnóstico antes de ejecutar el traslado.

El Ministerio suspendió a varios de estos oficiales, quienes esperan sanciones adicionales.

Citado por El Comercio, Peter Gathumbi, profesor de patología veterinaria de la Universidad de Nairobi, afirmó que los animales estaban deshidratados e inquietos, y solamente querían tomar más agua sin saber que eso empeoraba su salud.

De acuerdo con la organización World Wildlife Fund, la especie del rinoceronte negro cuenta con aproximadamente 5,000 ejemplares en todo el mundo, y enfrenta peligro de extinción.

Alrededor de 745 de estos rinocerontes están en Kenia, según el Servicio de Conservación de la Fauna Salvaje del país.

Estos animales son blanco de cazadores furtivos que venden sus cuernos en Asia, donde creen que curan distintas dolencias.

Expertos afirman que los cuernos se están haciendo más lucrativos que las drogas, reseñó CNN.