Raphael Sánchez, exjefe legal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Seattle, Washigton, fue sentenciado el jueves a cuatro años de confinamiento en una prisión federal por fraude y robo de identidad de al menos siete inmigrantes.

El juez de distrito Robert Lasnik le ordenó además pagar 190,000 dólares en restitución de inmediato, cantidad que defraudó a bancos y compañías de tarjetas de crédito desde finales de 2013 hasta finales del 2017.

Sánchez también aceptó entregar su licencia para ejercer la abogacía.

El exjefe legal de ICE en Seattle, de 44 años de edad, utilizó los servicios de monitoreo de crédito para determinar cuál de sus víctimas tenía el mejor calificación y enumeró a tres víctimas como dependientes en sus declaraciones de impuestos.

Antes de su renuncia, Sánchez supervisaba los procedimientos de inmigración en Alaska, Idaho, Oregón y Washington, desde 2011, como el principal abogado de la agencia en la región.

En su comparecencia, declaró que había perdido todo, pero que la sentencia le parecía bien ya que le había servido para enfrentarse con su pasado.

“A Sánchez se le encomendó una importante función para representar a Estados Unidos en procedimientos migratorios cruciales que moldearon profundamente la vida de muchos”, escribieron en el memorándum de sentencia los abogados Luke Cass y Jessica Harvey, de la sección de integridad pública del Departamento de Justicia. “Sánchez abandonó los principios que juró defender y usó su autoridad simplemente como un vehículo para el beneficio personal”.

Como parte de un acuerdo en el que se declaró culpable de fraude electrónico y robo de identidad agravado, los fiscales y la abogada de Sánchez, Cassandra Stamm, acordaron recomendar una condena de prisión de cuatro años.

Sánchez es el segundo abogado en la oficina del ICE en Seattle que enfrenta problemas legales en los últimos años.

Jonathan Love se declaró culpable en 2016 de un cargo de falsificación de documentos en el caso del mexicano Ignacio Lanuza, al que no le aprobó su solicitud de residencia permanente. Por el caso, Love fue condenado a 30 días de cárcel.

Fuente: Mundo Hispánico