En un partido digno de una final, cargado de buen juego, emociones y muchísima hambre de gloria por parte de ambos equipos los Golden State Warriors vencieron por 124 a 114 a los Cleveland Cavaliers de Lebrón James que registró 51 puntos, pero ni con eso bastó para llevarse la primera final de la NBA temporada 2017-2018.

Dos viejos conocidos en la finales de la NBA se vuelven a encontrar esta vez un GSW que año tras año viene demostrando ser un equipo que tiene un estilo de juego y una base muy consolidada de jugadores, frente a un conjunto de Cleveland que tuvo que luchar toda la temporada regular desde abajo, dado que no venía bien posicionado en la tabla de su conferencia, sumado a la salida de jugadores importantes y lesiones prolongadas de jugadores claves. A pesar de todo y tras vencer en el partido siete en la final de la conferencia del este a los Boston Celtics los Cavs están nuevamente en la final.

El partido que se jugó en el Oracle Arena tuvo un arranque muy dominante en el juego por parte de los Cavs que durante casi toda la primera mitad del partido lograban mantener una ligera ventaja sobre su rival. Pero en la última jugada del segundo cuarto Stephen Curry encesta un triple casi de media cancha que manda al descanso con el partido igualado. En los dos cuartos finales el que dominó fueron los locales, apoyado por el empuje de su gente y por algunos errores arbitrales que jugaron a su favor.

Los Cavs por su parte tuvieron en la mano de J.R. Smith la oportunidad de ganar el partido, ya que a falta de 4 segundo por jugarse y tras ganar un rebote de un tiro libre con el partido igualado, el jugador pensó que los Cavaliers tenían la ventaja del partido y realizó una acción que dejo descontento a todos los seguidores del equipo liderado por LeBron James que sin dudarlo le reprochó lo que hizo, obligando de esta manera a jugarse un tiempo extra donde los GSW aprovecharían a sus grandes tiradores como Draymond Green y Klay Thompson para sacar un larga ventaja, que ya a ese altura del juego era imposible remontar.

Los números para los GSW fueron muy buenos, teniendo como máximo anotador de la noche Stephen Curry con 29 puntos, seguido de Kevin Durant con 26 y finalmente el gran aporte del siempre bueno Klay Thompson. Draymond Green no se quedó atrás y sumó 13 puntos y 11 rebotes. El juego número dos se jugará este domngo 3 de junio y será nuevamente en la casa de los GSW donde podrán conseguir ponerse 2-0 arriba en la serie o lo Cavs lograr empatar e irse a jugar a Claveland los dos siguientes partidos con la ventaja de la localía.