A unas cuantas horas de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara que si en septiembre no obtienen todo el presupuesto para la construcción del muro fronterizo con México cerrará el Gobierno, cientos de migrantes de El Salvador, Nicaragua, Honduras, y Guatemala, llegaron hasta el muro fronterizo en Tijuana, México desde donde cantaron sus himnos nacionales y gritaron “¡Sí se puede!”.

Posteriormente, este domingo se espera que pidan asilo en Estados Unidos en el puerto fronterizo de Tijuana.

Los migrantes centroamericanos llegaron desde el jueves pasado a Mexicali, en Baja California, y después se trasladaron a Tijuana donde los albergues están saturados.

Se calcula que haya unos 500 migrantes en esta frontera.

En el muro, alrededor de las 09:30 horas, se reunieron contingentes de centroamericanos del lado de la playa de Tijuana y, desde la playa de San Diego, California, un grupo de manifestantes los apoya para conseguir el llamado “sueño americano”.

 

“Bienvenidos refugiados”, dicen las pancartas de los manifestantes de lado de Estados Unidos, provenientes desde Los ¡ngeles.

“¿Por qué nos matan por qué nos asesinan? Si somos la esperanza de América Latina, ¡Viva Centroamérica! Aquí allá la lucha seguirá “, gritan ambos contingentes.

“Alerta, alerta, alerta de migrantes de América Latina”, continúan las voces de los centroamericanos desde Tijuana.

 

Mientras tanto, los migrantes demuestran que los muros no son barrera, ya que los han trepado con agilidad hasta poder sentarse en el borde y saludar a sus connacionales que los observan de lado estadounidense.

Niños y adultos cantan el himno de cada país centroamericano desde el muro.

En tanto, varias unidades del Buró de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) custodia las actividades desde un parque en EU.

Dos cometas se encuentran elevados sobre el muro fronterizo, uno dice “refugees welcome here”( bienvenidos refugiados) y el otro “parques no muros”.

EE.UU. lanza aviso y dice que los inmigrantes esperarán en México si se agotan sus recursos

Las autoridades avisaron hoy que los inmigrantes que esperan pedir asilo en su territorio tendrán que esperar en México si se agotan sus recursos en el puerto de San Ysidro, en San Diego (California) y por donde planean entrar mañana miembros de la caravana de migrantes centroamericanos.

Solo tendrían que esperar en México aquellos inmigrantes que traten de ingresar sin la documentación apropiada por el puerto de San Ysidro y en caso de que ya estén llenas las instalaciones donde se retiene a los inmigrantes indocumentados, informó hoy en un comunicado la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

En una nota, Pete Flores, director de operaciones terrestres de CBP en el sector de San Diego (California), explicó que el paso fronterizo de San Ysidro ya está dividiendo a quienes tratan de ingresar en Estados Unidos en dos filas: una para aquellos con los documentos apropiados y otra para los que no los tienen.

Cuando se alcance la capacidad máxima en el puerto de San Ysidro, solo podrán entrar personas sin documentos “cuando las condiciones de seguridad lo permitan”, según dijo Flores.

“Dependiendo de las circunstancias del puerto en el momento de la llegada, es posible que los individuos tengan que esperar en México mientras los oficiales de CBP trabajan para procesar a aquellos que ya están dentro de nuestras instalaciones”, explicó Flores.

La caravana de migrantes centroamericanos llegó esta semana a Tijuana, frontera con San Diego (EE.UU.), y ahora se está preparando para una caminata desde su ubicación en esta ciudad hacia la garita de San Ysidro, donde intentarán comenzar sus trámites de asilo en Estados Unidos, según informó hoy la organización.

Será este domingo cuando el “Viacrucis Migrante”, que inició su travesía el 25 de marzo en Chiapas y un mes después llegó a la frontera norte de México, se dirija hacia el cruce fronterizo de San Ysidro.

La caravana llegó a estar compuesta por 1.500 personas y, coincidiendo con su avance, Trump ordenó el despliegue en la frontera con México de la Guardia Nacional, un cuerpo de reserva de las Fuerzas Armadas que actualmente tiene unos 900 miembros en la zona limítrofe, según datos oficiales.

Activistas de EE.UU. llegan a la frontera

Un grupo de activistas de Estados Unidos llegó hoy al Parque de la Amistad de San Diego, California, para expresar su solidaridad con los miembros de la caravana de migrantes centroamericanos que pedirán asilo en la garita de San Ysidro.

En esta emplazamiento, los activistas se han acercado lo más que han podido a la malla que separa Tijuana (México) y San Diego (California), por el lado de la playa, y a través de cánticos y banderas de los países centroamericanos han expresado su respaldo a los cerca de 400 migrantes que en las próximas horas pedirán de manera formal asilo en el puesto fronterizo.

“Estas personas tienen el derecho pleno de venir a este país y buscar asilo, buscar asilo es un derecho internacional”, dijo a Efe Claudia Treminio, una inmigrante que llegó a los 12 años de edad a EEUU como menor no acompañada y fue parte de la llamada “Marcha Sin Fronteras, que días atrás partió desde Los Ángeles para sumarse a esta concentración.

La activista aún recuerda su viaje desde El Salvador a la frontera, de donde salió huyendo de la violencia y pobreza que aqueja a su país de origen, y señaló que tomaron la decisión de reunirse con la caravana, aunque fuera del otro lado del muro, al ver la retórica negativa que ha surgido en los últimos días.

Desde que inició su travesía, el pasado 25 de marzo en Chiapas (México), este “Viacrucis Migrante”, como se llama a esta caravana que comenzó con unas 1.500 personas, en su mayoría de Honduras, El Salvador y Guatemala, ha enfrentado la oposición del presidente de EEUU, Donald Trump, quien en coincidencia con su avance ordenó el despliegue de efectivos de la Guardia Nacional a la frontera.

Enrique Morones, director del grupo Ángeles de la Frontera, recordó que ya antes han habido otras caravanas de migrantes centroamericanos que han llegado hasta la garita para pedir refugio, pero ninguna otra había atraído tanta atención como esta y ello es consecuencia, dijo, “a las mentiras de Trump”.

Jenni, otra integrante de la “Marcha Sin Fronteras”, llegó el año pasado a EEUU desde El Salvador como parte de otra caravana y recordó que una vez que se entregó en la garita los oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) intentaron que firmara su salida voluntaria, pero ella optó por quedarse a pelear su caso.

Tras permanecer seis meses en un centro de detención, finalmente obtuvo el ingreso al país y por eso, dice, acompaña a sus compatriotas desde el otro lado del muro, porque comprende todo lo que han pasado en las últimas semanas.

Explica que piden asilo “porque tienen que hacerlo” debido a la violencia a manos de las pandillas que azota sus países, y defiende que se entregan “para hacer todo legal”, y no de forma ilícita.

La movilización de hoy desde el lado estadounidense estuvo resguarda en todo momento por elementos de Patrulla Fronteriza, mientras que del lado mexicano algunos integrantes de la caravana escalaron el muro para desde la cima agradecer el apoyo de los activistas que acudieron al lugar.

El jefe del sector San Diego de la Patrulla Fronteriza, Rodney Scott, informó el sábado que agentes de este cuerpo descubrieron a personas vinculadas a la caravana, entre ellas un menor de 4 años de edad y una embarazada, intentando escalar el muro o usar una de las rutas utilizadas comúnmente por los traficantes de personas.

“Somos un país que da la bienvenida, pero al igual que en su propia casa, esperamos que todos ingresen a través de la puerta principal y contesten las preguntas de forma honesta. A nivel nacional, dicha puerta principal son las garitas de entrada”, manifestó el oficial en un comunicado.

Pete Flores, director de operaciones para la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en San Diego, adelantó que si la garita de San Ysidro llega a su máxima capacidad, que es de unas 300 personas, algunos solicitantes deberán esperar en México mientras se procesan los casos.

Fuentes: Agencia Reforma, EFE