Un miembro de la MS-13 que se ofreció como informante de las autoridades estadounidenses a cambio de protección podría ser deportado a El Salvador, revela una investigación.

El expandillero, quien solo se identifica como Henry por motivos de seguridad, compartió su testimonio con ProPublica, una organización periodística sin fines de lucro que realiza investigaciones de carácter moral, en el que dice sentirse “traicionado” por las autoridades de EE.UU.

Henry contó cómo se inició con la MS-13 en El Salvador y de qué manera fue descubierto por los miembros de la temida pandilla una vez que llegó a pedir asilo a Long Island, donde fue obligado a reintegrarse con ellos a los 15 años de edad.

Dos años más tarde, cansado del tipo de vida de la Mara Salvatrucha, Henry accedió a denunciar a sus compañeros en Long Island, donde la pandilla había cobrado 25 vidas en dos años en diferentes asesinatos violentos.

Primero habló con el Departamento de Policía del condado Suffolk, que a su vez lo puso en contacto con el FBI; sin embargo, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) utilizó la misma información que Henry dio a las autoridades, sobre los asesinatos perpetrados y los que estaban por ejecutar, para arrestarlo.

El joven, conocido en la MS-13 con el seudónimo del “Triste”, se encuentra en un centro de detención de ICE al lado de algunos de los pandilleros que delató, a la espera de la resolución de su juicio de deportación. Tanto él como su abogado, Bryan Johnson, saben que de ser enviado de regreso a El Salvador su vida corre serio peligro, debido a que el grupo criminal buscaría vengarse.

De hecho, si la solicitud de asilo es rechazada, Johnson argumentará que deportarlo equivale a una violación de la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura, porque Estados Unidos no puede enviarlo de vuelta a una muerte segura, según ProPublica.

La otra opción de Henry es buscar una visa U, la cual está destinada a las personas indocumentadas que sufren un crimen o que son testigos de crímenes y cooperan con las autoridades.

Fuente: Mundo Hispánico