Una mujer de Sacramento, California, que vende una antigua casa ha generado una enorme polémica, ya que el único requisito que solicita al comprador potencial es que no sea simpatizante de Donald Trump.

La propietaria, quien pidió no ser identificada, solicitó a la agente inmobiliaria Elizabeth Weintraub no vender la propiedad a un seguidor del presidente de Estados Unidos, informó CBS 13.

“Le dije (a la inmobiliaria) que no quería que se la vendiera a un partidario de Trump”, sostiene la mujer en una aparente videollamada con el canal. “Cuando se habla de principios, moral y ética, es muy profundo”, añade la dueña de la casa, construida en la década de 1960.

La polémica se centra en la legalidad del requisito impuesto por la mujer. La agente inmobiliaria aseguró que si bien pueden preguntar a los compradores potenciales por quién votaron, estos no tienen la obligación de responder.

Entrevistado por CBS 13, el abogado Allen Sawyer consideró que negar la compra de la vivienda con base en la filiación política es un “término contractual ilegal que viola los derechos de la Primera Enmienda”.

Sin embargo, la Ley Federal de Equidad de Vivienda no contempla la afiliación a un partido político como un motivo de discriminación para la adquisición de una propiedad. Las siete bases que se consideran son raza, color, discapacidad, religión, sexo, estado civil y nacionalidad.

Cabe recordar que en las elecciones presidenciales de 2016, Trump recibió aproximadamente el 39 por ciento de los votos en la región de Sacramento y alrededor del 33 por ciento en todo California.

Fuente: Mundo Hispánico