El juicio contra Noor Salman, la viuda del autor de la matanza en la discoteca Pulse de Orlando, dio un nuevo giro al conocerse no solo que el padre de Omar Mateen fue informante del FBI, sino que ese cuerpo policial llegó a pensar en que el hijo cumpliera esa misma función.

Así lo dijo el agente especial del FBI Juvenal Martín, quien testificó en el juicio contra Noor Salman, acusada de encubrimiento, obstrucción a la justicia y ayuda a una organización terrorista en la comisión de un crimen, entre otros delitos que podrían costarle una condena a cadena perpetua si es hallada culpable.

Omar Mateen, un estadounidense de 29 años y origen afgano, mató a balazos a 49 personas que asistían a una fiesta latina en la discoteca gay Pulse el 12 de junio de 2016 y, antes de morir por disparos de la policía, juró lealtad al Estado Islámico (EI).

La defensa de Salman, de 31 años y origen palestino, ha pedido al tribunal que desestime los cargos contra ella o declare nulo el juicio, al haberse conocido ahora por medio de la Fiscalía que el padre de Omar Mateen, Seddique Mateen, fue informante de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).

Sin embargo, el juez Paul Byron, de la Corte Federal del Distrito Medio de Florida, desestimó hoy esa petición de los abogados defensores, que habían alegado que el hecho de que la Fiscalía no les hubiera informado de ese particular desde el mismo momento en que se abrió el caso contra la viuda de Mateen ha perjudicado su defensa.

El testimonio del agente especial del FBI en la audiencia de hoy aun incidió más en el asunto.

Según Juvenal Martín, el FBI estaba considerando utilizar a Mateen como un informante y por ese motivo no se le presentaron cargos en 2013, cuando él mismo le interrogó tres veces como parte de una investigación abierta a raíz de que el luego autor de la matanza dijera tener relaciones con grupos terroristas.

Martín, quien, según trascendió hoy en la corte, era el responsable de manejar a Seddique Mateen, informante del FBI desde 2005, dijo que recibieron una denuncia de que el hijo de éste había alardeado en su trabajo como guardia de seguridad de tener vínculos y lazos familiares con organizaciones como Al Qaeda y Hizbulá, así como con la Hermandad Musulmana.

Según su testimonio, el agente pidió al jefe de Mateen en la empresa de seguridad permiso para llevar oculta una grabadora con la intención de poder captar sus palabras.
No obstante, nunca lograron grabar conversaciones en las que hiciera amenazas o hablara del tema.

Martin testificó asimismo en la corte federal en Orlando que Seddique Mateen estuvo presente durante los interrogatorios que se realizaron en el apartamento que Salman y Omar, que tuvieron un hijo en 2013, compartían en St. Lucie (Florida).

Aseguró que no recordaba empero si Mateen admitió haber hecho las mencionadas declaraciones antes o después de que su padre se sumara a los presentes durante el interrogatorio, entre ellos, Noor Salman, quien en una ocasión hasta les sirvió un trozo de pastel recién horneado.

“Mateen dijo que hizo esos comentarios porque se sentía acosado en el trabajo”, señaló el agente durante su testimonio.

Además testificó que había recibido una llamada telefónica por parte de Seddique en la que su informante le dijo: “si mi hijo ha hecho esas cosas es porque es un estúpido”.

En las afueras del tribunal, ubicado a pocas cuadras del lugar donde ocurrió la tragedia, los familiares de Noor Salman dijeron sentir que la acusada está siendo utilizada como un chivo expiatorio por parte del FBI y el gobierno para encubrir sus propias torpezas al dejar ir a Mateen en 2013.

“Noor es una persona pacífica, a la que le encantan los niños”, dijo Mustafá Abasin, cuñado de Salman.

Para Abasin, “Noor está siendo lanzada debajo del autobús”.

La familia defendió la inocencia de la viuda y pidieron la anulación o desestimación del juicio contra ella.

Fuente: Mundo Hispánico