La Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) presentó una demanda federal contra la ley de control de armas sancionada horas antes por el gobernador de Florida, Rick Scott, promulgada en respuesta a la masacre de 17 personas el pasado 14 de febrero.

La NRA, que presentó su escrito en la corte federal del Distrito Norte de Florida, busca bloquear las restricciones de edad para la compra de armas establecidas en la nueva ley en este estado, al considerar que es una “afrenta” a la Segunda Enmienda de la Constitución, que garantiza el derecho a portar armas.

“Destruye por completo el derecho de los adultos respetuosos con la ley, entre las edades de 18 y 21 años, a tener y portar armas”, manifestó la poderosa asociación, que ya había expresado su “decepción” por la norma firmada esta tarde por Scott.

La ley, aprobada días atrás por ambas Cámaras, de mayoría republicana, eleva de 18 a 21 años la edad mínima para comprar armas en el estado e impone un periodo de espera de tres días para la mayoría de las compras de armas de largo alcance, entre otros aspectos.

Scott señaló que la nueva ley equilibra los derechos individuales con la necesidad de seguridad pública, al tiempo que representa un “ejemplo para todo el país” de que el gobierno puede actuar rápido.

La norma supone un desafío a la poderosa NRA, que tradicionalmente apoya campañas de republicanos al estar alineada con sus políticas.

La NRA señaló que la “prohibición” es “particularmente ofensiva” para las mujeres jóvenes, ya que las que tienen entre 18 y 21 años presentan “muchas menos probabilidades de participar en delitos violentos que los miembros más antiguos de la población general, que no se ven afectados por la prohibición”.

El director ejecutivo del Instituto de Acción Legislativa de la NRA, Chris Cox, manifestó que se requiere “una acción rápida para prevenir que los adultos jóvenes en Florida sean tratados como ciudadanos de segunda clase cuando se trata del derecho a tener y portar armas”.

La nueva norma destina una partida de 400 millones de dólares a las medidas dirigidas a incrementar la seguridad en las escuelas, y autoriza a ciertos empleados de los centros educativos a llevar armas de fuego, aunque no es obligatorio y con ciertas restricciones.

La aprobación del proyecto, el primero de control de armas que llega a un gobernador de este estado en los últimos 22 años, ocurre tres semanas después del tiroteo en la secundaria de Parkland, al norte de Florida.

La ley fue aprobada tras la presión de familiares de las víctimas del tiroteo en el instituto Marjory Stoneman Douglas, y del movimiento que fundaron estudiantes sobrevivientes de esa secundaria conocido como NeverAgain (Nunca más).

Los jóvenes reclamaron el pasado 21 de febrero en el Capitolio de Florida nuevas leyes de control a las armas, luego que el pasado Día de San Valentín Nikolas Cruz, de 19 años, compró legalmente el fusil semiautomático con el que disparó en la escuela y mató a 14 excompañeros y tres profesores.

Cruz fue acusado esta semana por un Gran Jurado de 17 cargos de asesinato en primer grado y de otros 17 de intento de asesinato. De ser hallado culpable, el joven podría ser condenado a la pena capital.

Fuente: Mundo Hispánico