A raíz de la ola de redadas en el país ejecutados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el temor de muchos indocumentados ahora toca a sus empleadores- en este caso a los de la enorme industria agrícola de Estados Unidos, informó el domingo el medio Statesville Record & Landmark.

Empleadores en amplias franjas del país temen perder la mano de obra barata que permite la retabilidad de sus grajas, por lo que en el poblado de Iredell, Carolina del Norte, dueños de estos negocios manifiestan oposición a las políticas migratorias del actual gobierno.

Un estudio reciente del Departamento de Trabajo encontró que un tercio de los trabajadores del campo llegan de México y que la mitad no está autorizada para trabajar en Estados Unidos, destacó el medio.

Linda Andrews, integrante del N.C. Farm Bureau, que aboga por los intereses de los granjeros, explicó que la escasez de trabajadores agrícolas ha sido un problema recurrente por años pero que los migrantes han dado una salida a la crisis.

“Sin su aporte no es posible mantener las operaciones en las granjas”, recordó Andrews.

Los programas migratorios disponibles a jornaleros del campo incluyen la visa H2-A, una medida promulgada en 1986 que permite a migrantes trabajar temporalmente en granjas de Estados Unidos.

“No venimos a este país a robar o a quebrantar la ley, solo queremos un futuro mejor y la oportunidad para trabajar duro. Somos humanos como cualquier otra persona y no buscamos hacer daño a los demás”, dijo al Statesville Record & Landmark un indocumentado de Iredell que solicitó anonimato.

Por otro lado, en California, el aumento en operativos en lugares de trabajo también causa estragos en el Valle Central, una de las regiones de mayor producción agrícola del país, destacó el medio Boomberg.com.

Los dueños de granjas enfrentan una crisis en la que más del 55 por ciento de 762 granjeros y rancheros encuestados por la Farm Bureau Federation dicen que la mitad de sus tierras están desatendidas por la escasez de trabajadores, señaló el medio.

De los más de 2 millones de trabajadores en el estado, 1.5 millones son indocumentados, de acuerdo con Tom Nassif, director de la Western Growers Association, que representa los intereses de agricultores en California, Arizona, Colorado y Nuevo México.

Nassif advierte que la continuación de redadas y el recrudecimiento de las políticas antiimigrantes del actual gobierno tenderán serias consecuencias para el sector agrícola del estado.

Fuentes: Bloomber.com y Statesville Record & Landmark